La Residencia de Estudiantes en Madrid

 

 

La vida de Alberto Jiménez Fraud, fundador de la Residencia

1883, Málaga - 1964, Suiza

Este hombre estimado estudió Derecho a la Universidad de Málaga y desde entonces, tenía una gran pasión para aprender. Sobre sus años universitarios dice:

"Me entregué a lo que podría llamar holganza ilustrada, que me fue permitiendo afirmar lo que en mí pudiese haber de intereses espontáneas y creadores. Hasta más tarde no me di cuenta de cuán decisivo fue para mi vida aquel periodo de entera y desinteresada libertad. Estimé luego, y lo sigo estimando, que sin un sentimiento de placer y de libertad y de esa holganza ilustrada que da tiempo al hombre interior para desarrollarse normalmente, no hay estudios, ni ciencia, ni creación espiritual alguna posible."

Con esta ideología y la ayuda de algunos amigos como Miguel de Unamuno y José Moreno Villa, fundó una revista intelectual y literaria en 1906. Unos años más tarde, llegó a ser el secretario de la Junta para Ampliación de Estudios e Investigaciones Científicas, un organismo que renova los sistemas educativos y incluye a los extranjeros en los reformas. Mientras crece el interés en los cambios educativos, Fraud fundó la primera Residencia.

 

La primera Residencia, 1910: c/Fortuny

A pesar de que era un edificio humilde con cuartos pequeños y pocos recursos, Fraud como director era muy optimista a causa de la rápida respuesta hacia la residencia. Entre los primeros residentes se encontraba un grupo muy diverso en que había no solo escritores pero también un psiquiatra, un cardiólogo y un arquitecto. El "Colegio de los Quince" como la llamaba al principio tenía la misión siguiente como describía Fraud:

"Lo angustiosamente apremiante era formar una clase directora consciente, leal e informada. Esta labor respondía plenamente a mi vocación, y me entregué por entero a ella."

Bastante gente estuvieron de acuerdo con la misión y la Residencia se fue creciendo.

 

La segunda Residencia, 1915: Altos de Hipódromo

Con la expansión del interés publico y su ayuda financiera, se fundó la segunda Residencia que fue bautizada por Juan Ramón Jiménez como "la Colina de los Chopos." Durante los próximos años, muchos hombres bien conocidos hoy vinieron a vivir en la Residencia. Entre ellos, se encontraba José Moreno Villa, Federico García Lorca, Luis Buñuel, Salvador Dalí y Miguel de Unamuno. Estos hombres estimados compartían sus talentos variados con el público por el Instituto Escuela y la Comité Hispano-Ingles, dos fundaciones que extendían los recursos al público y como resultado ganaba más prestigio para la Residencia.

Unos residentes reunen aquí.

 

El final de la Residencia

 

Debido el golpe militar de Primo de Rivera en 1923, había varios problemas políticas en la Residencia como visitas inesperadas de inspecciones y acusaciones que las residentes eran radicales. A pesar de estas dificultades, la Residencia sobrevivió y además aumentó a unos 500 socios. Contra esta adversidad política, siguieron publicando sus ideas para que su espiritualidad sobreviviría. Su esfuerzo los ayudaba durante la Guerra Civil Española en 1936 cuando consiguió inmunidad diplomática y se convirtió en Hospital de Carabineros, dirigido por Luis Calandre, uno de los primeros residentes. Cuando terminó la Guerra Civil Española en 1939, se disiparon las residentes y con ellos, la Residencia.

 

 

Presentación preparada por Alissa Carlat y Jodi Schwartz:

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